martes, 8 de mayo de 2018

Nacionalidad para padres de español


¿Puedo solicitar la nacionalidad española por ser madre/padre de español? 

Cada una de ellas, requieren el cumplimiento de unos requisitos muy concretos, o el encontrarnos en determinados supuestos específicos que nos permitan iniciar el proceso de solicitud de la nacionalidad española. No obstante, el interesado no puede elegir qué tipo de vía utilizar, sino que, en la mayoría de los casos, será la que corresponda por encontrarse en en el supuesto específico que permita su solicitud de una forma u otra.


Destacando algunos ejemplos: un menor de edad podrá adquirir la nacionalidad española por opción, si alguno de sus padres hubiera adquirido la nacionalidad española; un extranjero, residente legal en España, podrá solicitar la nacionalidad por residencia, una vez cumplidos los plazos previos de residencia exigidos; un menor de edad nacido en España podrá adquirir la nacionalidad española con valor de simple presunción si ninguno de los padres le transmitiese su nacionalidad en base a la Ley nacional de cualquiera de ellos…etc

Pues bien, el hecho de que nuestra normativa contemple distintas vías de adquisición de la nacionalidad suele causar mucha confusión entre los miles de interesados en solicitarla.

Un error bastante frecuente es creer que existe un procedimiento de adquisición de nacionalidad española por matrimonio, cuando en realidad, el procedimiento de solicitud de la nacionalidad en el caso de estar casado con español, es el mismo procedimiento de solicitud de nacionalidad por residencia. ¡Exactamente el mismo! La única diferencia radica en la disminución del plazo de residencia legal exigido, que será de un año y no el establecido en relación a la nacionalidad de origen del interesado.

¿Y si somos padres de un menor español?, ¿podríamos adquirir la nacionalidad española por esta vía? ¿Se contempla un procedimiento específico para estos supuestos?

La verdad es que no. No existe ningún procedimiento de solicitud de nacionalidad específico para estos casos. Ni siquiera está contemplado en nuestro Código Civil como uno de los supuestos de reducción del plazo de residencia legal a un año, para el proceso de solicitud de nacionalidad por residencia.

En estos supuesto, los padres extranjeros de un menor de edad español, deberán iniciar su procedimiento de nacionalidad española por residenciacumpliendo los plazos que se exijan según cuál sea su nacionalidad de origen (10 años regla general; 5 años para refugiados; 2 años para nacionales de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial, Portugal o Sefardíes; y un año para los que se encuentre en cualquiera de los supuestos que contempla nuestro Código Civil).

Respecto a la preparación del expediente, además de la documentación obligatoria a título personal, los progenitores deberán aportar la documentación relativa al hijo menor español.

En resumen, no existe un procedimiento de solicitud de nacionalidad por ser padres de menores españoles. Ni este hecho supone una ventaja a efectos de resolverse antes la solicitud en el proceso de solicitud de nacionalidad por residencia, aunque dicha circunstancia podrá tenerse en cuenta a la hora de estudiar la solicitud y emitir una resolución.

Fuente: parainmigrantes.info

viernes, 16 de febrero de 2018

Juzgado de lo Contencioso Administrativo 9 de Sevilla



Un juez de Sevilla reconoce el derecho de los ciudadanos españoles a la reagrupación familiar de ciudadanos no comunitarios


Concede la tarjeta de familiar de residente de la Unión Europea al hijo no comunitario, menor de 21 años, de un ciudadano español

El juez de lo Contencioso Administrativo número 9 de Sevilla ha reconocido el derecho de los ciudadanos españoles a la reagrupación familiar de ciudadanos no comunitarios al considerar que “el derecho a fundar una familia, el derecho a vivir en familia, es innegable que es un derecho que corresponde a todos los españoles que debe ser protegido por los poderes públicos, de tal modo que el establecimiento de requisitos para su ejercicio se debe realizar por una norma con rango de ley”, un requisito que “no se cumple con la normativa española” que regula dicho derecho

En la sentencia, el magistrado analiza el caso del hijo no comunitario y menor de 21 años de un ciudadano español que solicitó a la Subdelegación del Gobierno en Sevilla la tarjeta de familiar de residente de la Unión Europea y precisa que, en este caso, el objeto del debate se centra en determinar si es aplicable el artículo 7 del Real Decreto 240/2007, de 16 de febrero, sobre entrada, libre circulación y residencia en España de ciudadanos de los estados miembros de la Unión Europea y de otros estados parte en el Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo.

En este sentido, recuerda que una sentencia del Tribunal Supremo de 18 de julio de 2017 consideraba que era aplicable a los ciudadanos españoles el artículo 7 del Real Decreto, pero el juez discrepa y considera que en este caso no procede aplicar dicho artículo “en cuanto que establece a los ciudadanos españoles una serie de requisitos” económicos “para la reagrupación familiar de ciudadanos no comunitarios sin que exista una ley que dé cobertura a dicha normativa”.

El juez asevera que “el derecho a la reagrupación familiar de ciudadano no comunitario ejercido por españoles carece de cobertura legal, en cuanto que no está previsto ni en las normas comunitarias ni, lógicamente en la ley de extranjería, a pesar que se insinúe que se aplicará la norma más favorable”.

Así, añade que el artículo 8.2 del Convenio Europeo de Derechos Humanos “expresamente exige que las injerencias de las autoridades públicas en la vida privada y familiar esté prevista por una norma con rango de ley, requisito que no se cumple con la normativa española que regula el derecho a la reagrupación familiar de no comunitarios por ciudadanos españoles, en cuanto que está prevista en una normativa reglamentaria, como es un Real Decreto y una Orden Ministerial carente de toda cobertura legal”.

Según expone el juez, “en el ordenamiento jurídico español, si bien el Tribunal Constitucional considera que no se trata de un derecho fundamental y que no se reconoce el derecho a la vida familiar en los mismos términos que la jurisprudencia del TEDH viene interpretando el artículo 8.1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, no significa que este artículo no sea aplicable en lo que se refiere a que toda injerencia de los poderes públicos en la vida familiar estableciendo requisitos debe estar prevista en una norma con rango de ley”.

El magistrado afirma que “dejar en manos de la Administración el establecimiento mediante una Orden ministerial de los requisitos para el ejercicio de un derecho como la reagrupación familiar que afecta a la vida y a la dignidad de la persona no se corresponde con las normas internacionales, ni con los principios que rigen la Constitución española”, ya que “el derecho a fundar una familia, el derecho a vivir en familia, es innegable que es un derecho que corresponde a todos los españoles que debe ser protegido por los poderes públicos, de tal modo que el establecimiento de requisitos para su ejercicio se debe realizar por una norma con rango de ley”.

“El derecho a la reagrupación familiar, que no es otro que el derecho a vivir en familia, es un derecho reconocido en el artículo 39 y 10 de la Constitución”, concluye el magistrado, que anula la resolución impugnada “por no ser ajustada a Derecho” y ordena a la Subdelegación del Gobierno en Sevilla conceder la autorización solicitada por el recurrente.

Fuente: Comunicación Poder Judicial

viernes, 26 de enero de 2018

Xunta de Galicia e Fondo Social Europeo

Consellería de Economía, Emprego e Industria

Convocatoria promoción e consolidación do emprego autónomo a través do Programa I, de axudas á promoción de emprego autónomo, cofinanciado parcialmente con cargo ao programa operativo FSE Galicia 2014-2020, e do Programa II, de axudas a persoas traballadoras autónomas pola contratación indefinida de persoas asalariadas.

Publicado no DOG Núm. 19 Venres, 26 de xaneiro de 2018
Finaliza prazo:  30 de setembro de 2018. Se o último día de prazo é inhábil entenderase prorrogado ao primeiro día hábil seguinte.

Artigo 7. Solicitudes 
1. As solicitudes de subvención deberán presentarse por separado para cada un dos programas desta orde nos modelos de solicitude que figuran como anexos, xunto coa documentación e no prazo establecido para cada tipo de programa. 
2. De acordo co disposto no artigo 31 da Lei 2/2017, do 8 de febreiro, de medidas fiscais, administrativas e de ordenación, de acompañamento dos orzamentos para o ano 2017, a xustificación da concorrencia das circunstancias indicadas no devandito artigo para establecer a obriga de relacionarse electronicamente coa Administración na presentación das persoas físicas vén motivada polo feito de que as persoas beneficiarias a que vai dirixida esta orde de subvencións son autónomas que exercen unha actividade económica e dispoñen de ferramentas informáticas cun coñecemento básico do seu funcionamento, en calquera actividade comercial que realicen. 
3. As solicitudes presentaranse obrigatoriamente por medios electrónicos a través do formulario normalizado dispoñible na sede electrónica da Xunta de Galicia, https://sede.xunta.gal CVE-DOG: suvggal2-fsy8-jp59-pd39-gurynilbdp16 DOG Núm. 19 Venres, 26 de xaneiro de 2018 Páx. 5824 ISSN1130-9229 Depósito legal C.494-1998 http://www.xunta.gal/diario-oficial-galicia Se algunha das persoas interesadas presenta a súa solicitude presencialmente, requirirase para que a emende a través da súa presentación electrónica. Para estes efectos, considerarase como data de presentación da solicitude aquela en que foi realizada a emenda. Para a presentación das solicitudes poderá empregarse calquera dos mecanismos de identificación e sinatura admitidos pola sede electrónica da Xunta de Galicia, incluído o sistema de usuario e clave Chave365 (https://sede.xunta.gal/chave365)

Enlace: https://www.xunta.gal/dog/Publicados/2018/20180126/AnuncioG0424-291217-0003_gl.pdf




miércoles, 27 de septiembre de 2017

Europa vive una enfermedad política, cultural...

"África va a marcar el futuro a la vieja Europa y a la vieja América"

Después de contar en espacios informativos hasta la última coma de la odisea que llevó a un niño a intentar atravesar nuestra frontera metido en una maleta, el periodista Nicolás Castellano ha ahondado en esta historia en Me llamo Adou. El libro es la excusa. Como mar de fondo, y esto es una redundancia, están el Mediterráneo, las políticas migratorias de la UE y los que intentan llegar a nuestra tierra.

¿Por qué escribir sobre Adou?

Porque Adou es el reflejo de muchas injusticias que se están cometiendo con muchas familias migrantes en el mundo rico. Tras esa imagen impactante que dio la vuelta al mundo, la de un niño metido en una maleta, hay una persona, hay una familia sometida a todas estas trabas burocráticas que provocaron que Adou apareciera ahí. Que aparezca en una maleta no es una fatalidad, es la consecuencia de haberle cerrado todas las puertas, no les dejamos vías legales y seguras para venir, de ahí tanta muerte en el Mediterráneo en los últimos 35 años. Hace unos meses leía en New York Times, en un reportaje sobre los cadáveres encontrados en la frontera sureste entre ­México y Estados ­Unidos, que se habían registrado entre 2001 y 2016 más de 6.500 muertes, muchas más que en los atentados del 11S y el huracán Katrina juntos. Muchas veces tenemos que recurrir a estas comparaciones, tenemos que contrastar la imagen con una tragedia con la que nos identificamos, como un accidente aéreo, con el que todo el mundo queda impactado, pero en el Mediterráneo todos los días hay accidentes aéreospor el número de víctimas.


Nicolás Castellano, autor de “Me llamo Adou”, con su obra entre las manos. Fotografía: Javier Sánchez Salcedo

Como periodista ya había contado la historia, ¿por qué el libro?

En los medios de comunicación se ha impuesto una factura de producción de noticias cada día más corta, con menos contexto, más digerible. Nos han hecho creer que la información es simple, que es un titular y 140 caracteres; pero la información no es eso. Hay más información que nunca sobre refugiados e inmigrantes, pero ¿la gente sabe qué está pasando con ellos? ¿La gente quiere saber? Creo que es necesario hoy, en este mundo de migraciones forzosas y de migraciones económicas irremediables, ir más allá de la evidencia o de la simpleza. La gente no se mueve porque se muera de hambre: sabemos que la gente que vive una hambruna o está en situación de crisis nutricional intenta sobrevivir en su país o se refugia en el de al lado, no es el perfil del que viene aquí. Pero el estereotipo dice que la gente viene porque muere de hambre, porque huye de la guerra, etcétera, etcétera. O por el efecto llamada de las parabólicas, los coches de lujo y la buena vida, que son lugares comunes con los que se pretende explicar la inmigración. De tanto poner el apellido inmigrante irregular, menor extranjero no acompañado, refugiado o solicitante de asilo, hemos cosificado a la gente. No hay una persona sin papeles. No hay una persona en situación irregular. Son individuos sujetos de derecho.

¿Cómo es la calidad de la información sobre los inmigrantes?

Hay mucha información de calidad desde nuestro lado del muro, pero no desde el otro lado. Hemos construido un muro físico, jurídico y mental tan elevado que no vemos lo que hay al otro lado: la situación de Libia, Nigeria, Eritrea, Somalia o Gambia. Si preguntaras a la gente de dónde viene la mayor parte de la gente que rescatamos en el Mediterráneo, la gente diría que de Siria o Irak, y no es verdad. La primera nacionalidad es Nigeria, donde hay una particularidad en el noreste con Boko Haram, pero también hay una enorme desigualdad en el país, con un crecimiento desigual, con gente fuera del carril de la prosperidad en Lagos y en las grandes ciudades. A eso me refiero. ¿Hay información? Sí. ¿Hay cantidad de información? Sí, pero lo que falta es intentar explicar las causas de la inmigración. Uno no se convierte en inmigrante o refugiado cuando pisa un barco de salvamento o una playa europea, ­sino en el momento en el que sale de su casa forzosamente.


Un rescate en el Mediterráneo. Fotografía: Getty Images

¿Falta interés en los medios o en la opinión pública?

Creo que en la opinión pública hay un interés creciente. Hoy hay mejor información en castellano sobre África que hace años. Hay muchos compañeros, no entre los medios convencionales, que ofrecen buen material y que están peleando para que África sea visible. No soy positivo en cuanto a los medios convencionales, porque cuando hay una hambruna, un naufragio o un pico de llegada de inmigrantes a la costa sí giran el cuello hacia la zona, pero no hay una apuesta informativa por África. Pero, ¿cómo dejas de contar un continente con más de 1.000 millones de personas? Por eso, cuando empiezan a llegar nigerianos, cuando empiezan a reproducirse problemas derivados de la trata de mujeres, no nos enteramos de nada. África va a acabar siendo un eje importante del mundo. África va a marcar el futuro a la vieja Europa y a la vieja América. ¿Y dónde vamos a estar los medios?

Luis García Montero, en el prólogo de su libro, dice que estamos acostumbrados a ver de todo, pero que no somos conscientes de lo que ocurre al otro lado de la frontera.

Luis García Montero se refiere a que nos hemos acostumbrado a la imagen dramática, a que lo hemos visto todo: naufragios, cadáveres de niños como Aylan Kurdi, gente colgada de la valla, gente que se cae y se queda parapléjica, pero casos como el de Adou te demuestran que no lo hemos visto todo y que hemos convertido Europa en una especie de jaula dorada donde se ha impuesto el discurso público de que los inmigrantes no pueden venir.

El presidente de Frontex ha dicho que las ONG que están sacando a gente del Mediterráneo están haciendo el trabajo a las mafias.

Volvemos a los migrantes y refugiados una vez que están dentro de la barca. No vemos ni el antes ni el después. Solo vemos la barca y la playa. Frontex, que es la Agencia Europea de Control de Fronteras, es un entramado enorme, porque la inmigración irregular es un gran negocio para las empresas privadas de vigilancia. Estamos alimentando un gran negocio y estamos alimentando a las redes clandestinas que se benefician de que no haya puertas de entrada legales. Si la gente tuviera la oportunidad de pedir visados en sus países de origen, si hubiera otra puerta de entrada, no existiría la inmigración clandestina, no existirían las mafias, que son la excusa favorita de los políticos cada vez que ocurre un naufragio: echar la culpa a las mafias y no a las políticas que han hecho posible eso. Y Frontex es un ejemplo perfecto: sigue aumentando el presupuesto cada año, sigue legitimando el discurso militar y securitario frente al discurso de los derechos humanos. Gastamos en el negocio del control de fronteras y no hacemos absolutamente nada para que la gente no tenga la necesidad de embarcarse de esa manera.

Nicolás Castellano el día de la entrevista. Fotografía: Javier Sánchez Salcedo
En su libro se refiere al concepto ‘violencia legislativa’. ¿Es la gran silenciada de todo este proceso?

Creo que sí. Estamos acostumbrados a ver la inmigración a través de una patera, y nos olvidamos de que los inmigrantes ya están aquí desde hace mucho tiempo, intentan hacer su vida aquí… En el caso de Alí, el padre de Adou, llegó a España en 2005. Y aquí llegamos a otro de los conceptos favoritos de los políticos: la integración. ¿Cómo te vas a integrar si el entramado legislativo te obliga a estar separado de tu mujer, de tus hijos o a educar desde un locutorio, por teléfono? A un inmigrante que pretende vivir con su familia, además de los requisitos del trabajo, la residencia, de no tener antecedentes penales, le ponemos un criterio económico basado en el IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples). Cuando quieres traer a un miembro de la familia te exigen un tanto por ciento del IPREM más ‘x’. Después de muchos recursos a la Administración, la mujer y la hija de Alí pudieron venir, pero el recurso por el pequeño Adou le fue rechazado. Para reagrupar al tercer miembro de la familia le faltaban 56 euros al mes en la nómina. El funcionario pensó que ese era el argumento para negar la reagrupación, cuando la ley dice que se minorará el criterio económico en beneficio del interés del menor. La historia de Adou termina con esa imagen brutal porque tuvo que recurrir a una red clandestina, pagar 5.000 euros… y acabar en una maleta. Si ese niño llega a morir, ¿quién sería el culpable? ¿El padre? ¿La red clandestina? ¿El que no interpretó bien la ley? ¿La legislación europea?

¿De dónde viene esta violencia legislativa?

Se ha impuesto el discurso del rechazo. La sociedad tiene empatía y un sentimiento de piedad ante sucesos dramáticos, pero como dice Luis García Montero en el prólogo del libro, es una piedad líquida, se diluye. Esa misma sociedad piadosa con el drama, cuando hay que ir a las elecciones y votar no repara en ello. Todos hemos asimilado, incluso la izquierda, que hay que tener un discurso restrictivo en materia de inmigración porque eso da votos, y eso te lo dicen muchos responsables de partidos de izquierda. ¿Por qué permitimos que haya centros de internamiento de extranjeros? ¿Por qué permitimos redadas racistas? Estamos permitiendo todo. Es muy fácil culpar a la ultraderecha, a los partidos, pero en España pasó lo del Tarajal, donde murieron 15 personas, y no vi la movilización ciudadana. Para mí el reto es cambiar el discurso. Este no es el relato de unos contra otros, ni es el relato de un peligro que acecha nuestras fronteras, ni que nuestras fronteras tienen que ser defendidas. Nuestra frontera no puede ser un espacio de ‘no derecho’.

¿Existe riesgo de espectacularizar esta realidad en los medios de comunicación?

Cada vez más, la información es entretenimiento. Lo importante es tener un enviado especial en un sitio, lo importante es tener al muñeco en la playa, y que la playa se vea de fondo. Me pregunto por qué es tan cool enviar periodistas a las islas griegas y no enviar a los mismos periodistas a la valla de Ceuta y Melilla. ¿Qué pasa, que no queremos ver las violaciones de derechos humanos que cometemos en nuestro territorio y que estamos legitimando con nuestro silencio? Los medios se tienen que enfrentar a este debate, y la audiencia también. ¿Cuántos muertos tienen que producirse en un naufragio para que salga en los medios? A lo mejor tenemos que informar de otra manera. A lo mejor tenemos que cambiar el relato porque ese discurso aburre, y yo creo que ese es nuestro reto, cómo contar esto de forma diferente para que a la gente le resulte interesante.

Además, nuestra frontera con Marruecos es una de las más ­desiguales del mundo. Mostrar esa diferencia no siempre gusta.

Ese es un debate interesante. Me gustaría muchas veces pulsar la opinión de la gente sobre esto. ¿Por qué eres solidario con los que llegan a Grecia y no con los del Tarajal? España y Marruecos comparten la frontera más desigual del mundo en cuanto a renta per cápita. A Marruecos, que ha mejorado mucho en los últimos años, le hemos subcontratado la vigilancia de nuestras fronteras, y cuando digo nosotros me refiero a España y a la Unión Europea (UE). Les pagamos grandes sumas para que hagan el trabajo sucio, para que hagan de gendarmes de la UE, porque el gran interés no es que no lleguen, no es que no mueran, sino que se mueran lejos, que la foto no se produzca en una playa griega o española, y que no se genere polémica política, porque si mueren lejos… Y ese es el gran cinismo. Debemos tener una buena relación con ellos para que nos paren la llegada de migrantes y refugiados; es nuestro gendarme. ¿Qué pasa? Vuelvo al discurso legitimador del ‘no’ al inmigrante y al refugiado. Nuestras fronteras hay que defenderlas. Al final, la conclusión es que estamos en guerra contra los migrantes. Nuestras medidas ante la inmigración son militaristas y securitarias y las consecuencias de nuestra guerra contra los migrantes son más de 40.000 muertos desde 1991 en las rutas terrestres y marítimas hacia Europa. Basta de admitir que la gente se muera intentando llegar a Europa, basta de cruzarnos de brazos. La historia nos juzgará dentro de unos años cuando, con perspectiva, esto se vea y se contemple la cantidad de muertos: 5.000 el año pasado, mil y pico este año… No hay lugar en el planeta que acumule 5.000 muertos en los últimos años en sus fronteras, y Europa los tuvo solo en un año. No hay un lugar más mortífero en el mundo que Europa. Que la gente se muera camino de Europa no es una fatalidad, es consecuencia de una decisión política.

Un niño contempla una obra de Banksy en la playa de Calais, en recuerdo de los inmigrantes y refugiados. Fotografía: Getty Images

En el prólogo, Luis García Montero se pregunta qué clase de mundo estamos construyendo. Puede responderle desde aquí.

Eso me pregunto yo. ¿Qué clase de mundo estamos construyendo cuando permitimos esto? ¿Qué clase de mundo hemos construido cuando permitimos dos categorías de personas, nosotros y ellos? Y si ellos son inmigrantes africanos, o de otros orígenes, aceptamos que tienen menos derechos que nosotros, aceptamos que tienen más restricciones que nosotros, que deben tener restricciones de viaje, de movimiento. ¿Cómo hemos aceptado esto? Porque al final lo hemos aceptado, no hay una movilización en contra. Hay una parte de la sociedad civil movilizada, pero no hay un sentimiento generalizado de injusticia. Hay otros ámbitos, la lucha contra la violencia de género o la lucha contra la igualdad, que han sido luchas de siglos, y hasta hace poco no se ha conseguido que la mujer votara, ni que la mujer tuviera los mismos derechos, y hoy lo han conseguido. Todavía hay muchos países donde el reto está por delante, pero en el mundo rico se están alcanzando las cuotas. Falta mucho por hacer, pero se están alcanzando algunas metas. Mi esperanza es que en materia de extranjería y migración, de esclavitud, de mano de obra forzosa, o de trata, a medio plazo todos aceptemos que nos hemos equivocado, y que hemos fracasado como sociedad y como colectivo con las políticas de inmigración, y que necesitamos un cambio. Necesitaremos más o menos tiempo, pero al final nos daremos cuenta.

Fuente: mundonegro.es
Autores: Por Javier Fariñas Martín y Javier Sánchez Salcedo.
Enlace: https://youtu.be/AhiMFOz_TMI

jueves, 3 de agosto de 2017

jueves, 13 de julio de 2017

¿Otra Siria?, + cólera, + hambruna



Enviado de ONU dice que conflicto en Yemen se recrudece


Naciones Unidas: El enviado especial de la ONU para Yemen advirtió el miércoles que el conflicto en la nación árabe más pobre se intensifica día a día, ya que los grupos terroristas se fortalecen, 14 millones de personas tienen necesidad de alimentos y se vive la peor epidemia de cólera en el mundo.

El diplomático, Ismail Ould Cheikh Ahmed, exhortó a todas las partes involucradas a “actuar por el bien de la paz”, destacando que “sus excusas son inaceptables y sus justificaciones son poco convincentes, especialmente cuando las soluciones están a la vista”.

“La oportunidad de alcanzar la paz aún no se ha perdido”, dijo al Consejo de Seguridad de la ONU. Pero “los líderes políticos deben reconocer que la continuación de la guerra sólo puede conducir a más pérdidas humanas y físicas, y complicar aspectos cruciales en el futuro del país”, puntualizó.

Yemen está en el extremo sur de la península arábiga y se encuentra sumido en violencia desde septiembre de 2014, cuando rebeldes hutíes tomaron la ciudad de Saná, capital del país, y derrocaron al gobierno reconocido internacionalmente del presidente Abed-Raboo Mansour Hadi.

En marzo de 2015, una coalición saudí respaldada por Estados Unidos comenzó una campaña en apoyo al derrocado Hadi, en contra de las fuerzas hutíes aliadas con el destituido presidente Ali Abdullah Saleh. Desde entonces, los hutíes respaldados por Irán han sido desalojados de la mayor parte del sur, pero permanecen en control de Saná y de gran parte del norte del país.

En el sur de Yemen, los Emiratos Árabes Unidos, que forman parte de la coalición dirigida por Arabia Saudí, establecieron sus propias fuerzas de seguridad, funcionando virtualmente un Estado dentro de un Estado y alimentando el movimiento de independencia en el sur.

El secretario general de asuntos humanitarios de la ONU, Stephen O’Brien, indicó que las partes en guerra deberían sentirse “profundamente culpables” al alimentar un terrible conflicto que ha expuesto a millones de civiles en Yemen “a un inconmensurable dolor y sufrimiento”, incluyendo a siete millones de personas que ahora están en la antesala de la hambruna y más de 320.000 casos posibles de cólera.

O’Brien dijo que se han reportado posibles casos de cólera en todo el país y que 1.740 personas han muerto a consecuencia de la enfermedad.

Fuente: EDITH M. LEDERER, Associated Press 

lunes, 3 de julio de 2017

¿Princesa de Asturias de la Concordia?, ¿Qué concordia?


Premio a la vergUEnza

Imagen Unión Europea Verguenza

La Coordinadora de ONGD de España se suma al comunicado de la Coordinadora de ONGD de Asturias, ante el Premio de la vegUEnza otorgado a la UE.

El premio Princesa de Asturias de la Concordia se otorga a una Unión Europea cuya respuesta a la situación de las personas migrantes y refugiadas atenta contra el derecho internacional y contra la defensa de los derechos humanos.

-65 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares.
-El Mar Mediterráneo y las fronteras europeas son fosas comunes en las que miles de personaspierden sus vidas.
-Violentas acciones policiales y militares contra las personas refugiadas en las fronteras.
-Desaparición de al menos 10.000 menores en territorio europeo a manos de las redes de trata o las violencias basadas en el género a mujeres y niñas.
-Cierre de fronteras con vallas de alambrado.
-Más de 72.000 personas permanecen atrapadas debido al cierre de fronteras y la lentitud en el proceso de reubicación.
-Cupos para la acogida de personas, cupos a la solidaridad, cupos a los Derechos Humanos.

La Coordinadora de ONGD del Principado de Asturias cree que hay razones suficientes para calificar como una absoluta vergüenza la concesión del premio de la concordia que otorga la Fundación Princesa de Asturias a la Unión Europea, mientras que sus respuestas frente a las personas migrantes y refugiadas, se aleje cada vez más de sus valores fundacionales, y atente contra los derechos de millones de personas.

Los Gobiernos Europeos y la propia UE actúan de una manera inmoral e ilegal, implementando acuerdos como el firmado el pasado año con Turquía que aprueba la expulsión de las personas que llegan a Grecia, vulnera la Carta Internacional de Derechos Humanos, la Carta de Derechos Fundamentales de la UE, el Convenio Europeo de Derechos humanos y la Convención de Ginebra para los Refugiados, así como diferentes Directivas europeas en materia de asilo. Es inmoral y también ilegal, su aplicación supone un riesgo para la vida de las personas. Además, el acuerdo utiliza a las personas refugiadas como moneda de cambio respondiendo a intereses económicos y geoestratégicos y no a la protección a la que legalmente tanto la UE como Turquía están obligadas a garantizar. Hacer de las personas refugiadas una mercancía para el intercambio económico es inhumano, ilegal e intolerable.

La UE sigue incumpliendo sus compromisos de reubicación y reasentamiento: de las 182.000 personas que debía trasladar desde Grecia, Italia y terceros países, solo ha acogido a algo más del 20 por ciento. En estos días miles de personas hemos salido a la calle recordando que el plazo termina el próximo 26 de septiembre y exigiendo su cumplimiento inmediato.

El acuerdo de la VergUEnza junto con las medidas adoptadas unilateralmente por los estados miembros que dificultan o impiden la entrada en su territorio de las personas solicitantes de asilo, no aportan una solución y provocan la apertura de otras vías más peligrosas y costosas para las personas refugiadas como la del Mediterráneo Central, la más mortal del mundo.

Igualmente, denunciamos que la UE utiliza la Ayuda Oficial para el Desarrollo como medio para imponer políticas de control de fronteras y como instrumento de chantaje a los países de origen.

La vergUEnza no merece un premio. Desde la Coordinadora de ONGD del Principado de Asturias exigimos que la Unión Europea esté a la altura de las circunstancias, recapacite y escuche a las miles de personas que exigimos, nos movilizamos, acogemos y asistimos a las personas refugiadas.

Europa debe dejar de escribir la peor página de su historia reciente, dando paso a una nueva etapa en la que permitan a todas las personas tener una vida digna garantizando el pleno disfrute de los derechos humanos.

Más información y contacto:

Tel. y Fax: 985.20.37.48

E-Mail: secretariatecnica@codopa.org

@_codopa

www.codopa.org

Enlace: 
https://coordinadoraongd.org/wp-content/uploads/2017/06/Premio-a-la-VergUEnza.pdf

Fuente: 
Coordinadora de ONGD-España